
Julieta tiene calor. Está aburrida y no tiene ganas de leer historia, no le gusta.
En este momento tiene rulos, porque hay humedad, sino tiene el pelo más lacio, con ondas.
Le gustan las naranjas, no los pomelos, pero si el jugo de pomelo rosado. Le gusta la lechuga, pero
la crujiente, no blandita, y sin mucho condimento.
No está a favor de la caza innecesaria de animales, pero le encanta el asado. No usa ropa de cuero cuero, sino de cuero sintético.
No le pone sal a la comida, pero le gusta la comida salada.
Le gusta arreglarse, pero no le gusta perder tiempo en eso. Le encanta bailar, pero no puede bailar muy bien en pareja.
Le gusta el tequila y el limón, la sal no mucho. Le gusta tomar cerveza fría en verano, pero no le gusta que se le hinche la panza.
Le gustan los gatos, pero le molesta que dejen mucho pelo. A los perros los adora, pero no le gusta que la baboseen mucho; cada vez que puede les deja algo de comida a los de la calle.
Le gustan las cosas picantes, como el ají, pero le hace mal. Le encanta el morrón rojo.
Le molestan las uñas largas para trabajar, pero le gusta arreglárselas.
Le gustan las cosas tejidas, pero nunca se puso a tejer. Le gusta hacer macramé, pero sólo por un rato.
Julieta está algo cansada. Se enamoró una vez y la lastimaron dos.
Le gusta acordarse de cosas del pasado, pero le molesta cuando el pasado no la deja en paz. Es de olvidarse fácilmente lo que está a punto de decir.
Le encanta andar en bicicleta, pero no cuando hay viento en contra. Y le gusta patinar, pero tiene miedo de caerse.
Las montañas rusas le dan vértigo, pero se sube igual.
Ama el mar, pero se marea en el muelle. Le encantan las ballenas y los peces, pero le dan escalofríos tocarlos.
Le gusta usar polleras, pero no cortas. No se anima a usar vestidos cortos, sólo hasta la rodilla.
No le gustan otro tipo de jean que no sea el recto, y no le gusta usar calzas.
Ama comer helado, pero sólo los días de calor. No le gusta la crema ni la leche, pero si el queso.
Le gusta el kiwi, pero no cuando está muy ácido. Las frutillas le gustan sólo con azúcar o merengue, italiano no del seco.
Le gusta la tarta de atún, de jamón y queso, de zapallito, pero odia la de berenjena.
Le gusta el pollo, pero odia la pechuga.
Le gusta escuchar a los demás, pero le molesta que sean repetitivos. No le gusta la gente con vos de pito.
Le gusta caminar, pero le molesta tener mucho calor al hacerlo.
Julieta está confundida, intenta no engancharse, pero no le sale. No tiene los pies en la tierra.
Le gusta el pelo largo, pero odia dejarlo crecer.
Le gustan los ojos maquillados, pero detesta que se corra el maquillaje con el calor o humedad.
No le gusta la humedad, pero tampoco la tierra seca.
Le gusta la brisa del mar, pero odia cuando es muy fría y no siente las manos.
Está metida en campañas para proteger el planeta, pero odia hablar del día final.
Le tiene mucho miedo a la muerte, pero no hace mucho por vivir lo que quiere.
Le gusta dormir, pero no le gusta dormir de más y quedarse sin ganas de hacer cosas.
Le gusta pintar, pero no bocetar.
Le gusta dibujar, pero no cosas reales, pero tampoco muy abstractas.
Odia los cuadros del renacimiento, pero le encanta saber la historia de por qué son así.
Le gusta leer, pero odia tener que hacerlo por obligación.
Es muy cambiante, pero está decidida a decidirse.
Julieta está cansada, todavía tiene calor, y sigue sin ganas de leer historia. Se enamoró una vez,
pero no quiere que la lastimen tres.