Era verano y la noche fresca se prestó para un café entre amigas. Después de vueltas y vueltas decidimos parar en "Lizard".Entre charlas y risas cada una pidió un café distinto, para probar algo diferente. A los 10 minutos aproximadamente viene la moza y nos trae el café, veo el mío decido probarlo.
Cuando el café mezclado con canela y no se qué más tocó mi boca fue como volver a mis 5 años, cuando mi abuela me preparaba un café con vainilla. En ese momento mi mente salió de lugar y fue como entrar en un portal de recuerdos del que mis amigas me sacaron a los gritos por haberme colgado.
Desde ese día que digo "voy a volver a tomar ese café, para ver qué más recuerdo".
Mezcla de frases
El sol me pega en la cara y me despierto con una sensación rara, de alegría, de libertad, de viveza. Me estiro lo más que puedo , como lo hacen las flores al nacer, y decido ir a caminar.
En el camino me cruzo con un perro que decide acompañarme; él era raro, porque de a ratos era cariñoso y después agresivo, como el helado de limón, que cuando lo como al principio es dulce, pero después se vuelve ácido, al punto de que no querer más. Pero como dije, también era dulce, así que dejé que se quedara conmigo.
Caminé hasta la playa donde no había nadie (raro para una tarde de verano). Cuando me quiero dar cuenta el pello se había ido, así que me quedé sola, sentada en la arena mirando al mar.
Jugando con la arena como su fuese un reloj,me di cuenta de que ya era tarde, así que decido volver a mi casa y dormir para qué me tocará mañana, qué nuevos sabores o "amigos" me voy a encontrar.
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